Los Gunners rompieron la sequía y volvieron a tocar el cielo: de “Los Invencibles” a “Los Inolvidables”
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May 19, 2026
Arsenal volvió a tocar el cielo en Inglaterra. Después de 22 años de espera, frustraciones y reconstrucciones interminables, el equipo londinense se consagró nuevamente campeón de la Premier League gracias al empate 1 a 1 entre Bournemouth y Manchester City, su perseguidor, y desató una celebración histórica entre sus hinchas. Su última vez en el principal torneo de ese país había sido en 2004, con aquel conjunto legendario que quedó inmortalizado como "Los Invencibles". Hoy, más de dos décadas después, otra generación escribió su propia página dorada. La conquista tiene un valor especial porque rompe una de las sequías más dolorosas de un gigante europeo. Desde aquella inolvidable temporada 2003/04, Arsenal había convivido con la nostalgia y con el recuerdo permanente de un equipo irrepetible. Bajo la conducción del francés Arsène Wenger, los Gunners habían ganado la Premier sin perder un solo partido, algo que ningún otro club logró repetir en la era moderna del fútbol inglés. Aquel Arsenal campeón tenía nombres que quedaron grabados para siempre en la historia del fútbol. El francés Thierry Henry lideraba un ataque temible junto al neerlandés Dennis Bergkamp, mientras que otros dos galos, Patrick Vieira y Robert Pires, dominaban el mediocampo con autoridad. El equipo combinaba talento, agresividad y una identidad ofensiva que maravilló a toda Europa. Pero después de esa gloria comenzó un largo recorrido lleno de golpes. Arsenal dejó su histórico estadio Highbury para mudarse al Emirates Stadium, perdió protagonismo frente al crecimiento económico de otros clubes y quedó varias veces al margen de la pelea grande. Mientras Manchester City construía una hegemonía y Chelsea o Liverpool levantaban trofeos, los londinenses acumulaban temporadas de decepción. En esos años, el club apenas pudo encontrar algo de alivio con algunas FA Cup, aunque el gran objetivo seguía siendo la Premier. Cada nuevo proyecto parecía quedarse corto y la presión crecía temporada tras temporada. La salida de Wenger en 2018 terminó de cerrar una era y abrió un período de incertidumbre que tardó años en acomodarse. El gran cambio llegó con Mikel Arteta. El español, que había sido futbolista del club, asumió la conducción en uno de los momentos más delicados y apostó por una renovación profunda. Con paciencia y convicción, armó un equipo joven, dinámico y competitivo, liderado por futbolistas como Bukayo Saka, el noruego Martin Ødegaard y el francés William Saliba, entre otros. La consagración después de tres subcampeonatos consecutivos representa mucho más que un título. Para miles de hinchas es el final de una espera eterna y la recuperación definitiva de la identidad del club. Arsenal volvió a sentirse grande, a competir hasta el final y terminó derribando a los gigantes que dominaron Inglaterra durante la última década. En Holloway ya no se hablará solamente de "Los Invencibles". Ahora hay unos nuevos jugadores campeones que lograron devolver al club de Londres a la cima del fútbol inglés y, como aseguró el propio Henry en la previa, serán recordados como "Los Inolvidables".
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