Propo Fest: una médica declaró que Lanusse tuvo “una desmejora progresiva” y fue a trabajar "totalmente drogada"
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May 14, 2026
La causa que investiga a la anestesióloga Delfina "Fini" Lanusse y al médico Hernán Boveri por el presunto robo de propofol y equipamiento médico sumó nuevos testimonios clave. Excompañeras de la profesional declararon ante la Justicia haber detectado en ella "una desmejora progresiva" y revelaron que una vez fue a trabajar "totalmente drogada". El expediente está a cargo del juez Javier Sánchez Sarmiento y del fiscal Lucio Herrera. Según la investigación, los imputados habrían sustraído anestesia y otros elementos del Hospital Italiano para utilizarlos en encuentros privados. Los relatos de médicas cercanas a la acusada son considerados hoy uno de los pilares de la causa. Una anestesióloga identificada como "S.", de 35 años, fue quien habría observado el decaimiento en el estado de Lanusse, al tiempo que recordó un episodio ocurrido en febrero de 2026, cuando la vio "totalmente drogada" y con una lesión importante en la frente. Incluso, una fotografía de esa herida quedó incorporada al expediente judicial. Según el testimonio, Lanusse le pidió ayuda y le manifestó -en alusión a Boveri- que "Hernán estaba muy loco". Además, afirmó que ambos se habían administrado propofol y otras sustancias, entre ellas ketamina, trascendió del informe. Tras esa situación, la médica decidió alertar a las autoridades del Hospital Italiano sobre lo que estaba ocurriendo. Otra de las personas mencionadas en el expediente es Chantal "Tati" Leclercq, anestesióloga y amiga de Lanusse, quien enfrenta una investigación paralela por presunto robo de anestesia en el Hospital Rivadavia. La mujer relató que en septiembre de 2025 encontró a Lanusse semiconsciente en el piso de su departamento y aseguró haber visto jeringas y ampollas de propofol en la vivienda. En el expediente también aparece el nombre del anestesiólogo Alejandro Salazar, hallado muerto el 20 de febrero con una vía conectada en uno de sus pies. Una médica declaró haber escuchado que un "amigo" de Lanusse había fallecido por una sobredosis en su casa, mientras que Leclercq sostuvo que el profesional había asistido a la acusada en otra oportunidad por un cuadro febril. Desde las defensas de Boveri y Lanusse cuestionaron duramente los testimonios y aseguraron que gran parte de la acusación está basada en "testigos de oídas", descriptos jurídicamente como un "vicio estructural insanable". Sin embargo, el juez Sánchez Sarmiento consideró que las declaraciones fueron "coherentes y concordantes" con otras pruebas. Las apelaciones serán analizadas el próximo mes por la Sala V de la Cámara Criminal y Correccional.
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