Una nena descubrió a la pareja teniendo sexo en el avión a Rosario: “¿Qué es eso que se mueve bajo la manta?”
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May 12, 2026
El episodio que involucró a un hombre y una mujer teniendo sexo en un vuelo procedente de Panamá con destino a Rosario -por el que están acusados de exhibicionistas- presentó nuevos ribetes en las últimas horas, al conocerse los detalles sobre los momentos previos y las precisiones sobre lo vivido por otros pasajeros y la tripulación del avión. En medio de la conmoción por el caso en la ciudad santafesina, se supo cuáles fueron las palabras de la nena que viajaba con su abuela y expuso la irregularidad a bordo: "¿Qué es eso que se mueve bajo la manta?". Esa fue la frase que motivó a la azafata a activar el protocolo de seguridad correspondiente, que derivó en el despliegue de un operativo policial tras el aterrizaje de la aeronave operada por Copa Airlines, según confirmó una periodista que volaba también con ellos. La cronista Analía Bocassi compartió su testimonio en Radio 2 y relató la secuencia que terminó con el arquitecto y la comerciante detenidos y una causa por "exhibiciones obscenas" en su contra. El hecho ocurrió antes del arribo a la 1 de la madrugada en el Aeropuerto Internacional de Rosario del vuelo que había partido desde Panamá. Pero al tocar suelo, todo se volvió caótico: al preparar el desembarque, el personal de cabina se movilizó con rapidez hacia la salida y pidió a los pasajeros que permanecieran sentados. Esas instrucciones fuera del contexto habitual de llegada de un avión contrastaron con la calma habitual de los protocolos de aterrizaje y despertó sospechas de que algo inusual había pasado entre quienes viajaban en otras áreas más alejadas de la clase ejecutiva, donde se produjo la irregularidad descubierta por la niña. Poco después, efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) ingresaron al interior del avión. "Tenemos un caso de seguridad nacional, no se mueva nadie", indicaron y procedieron a retirar a dos personas, según relató Bocassi. También remarcó que ese accionar de los efectivos generó especulaciones entre los pasajeros, que inicialmente imaginaron motivos que no coincidían con la versión final. En medio de las presunciones de un hallazgo de estupefacientes o de la presencia de un viajero peligroso, el operativo se concentró en el sector de clase ejecutiva, un área que, según la cronista, solo se distingue por la disposición de las butacas, pero que fue el epicentro de la intervención policial. Mientras la incertidumbre crecía, la falta de información oficial alimentó conjeturas y generó malestar por la demora en el desembarque. Cerca de las dos de la mañana, cuando los pasajeros seguían retenidos en sus asientos, una fuente externa aportó datos que cambiaron el sentido de las especulaciones: la hipótesis que circuló y se corroboró horas después indicaba que la pareja había sido sorprendida con poca ropa minutos antes de que el avión iniciara las maniobras de aterrizaje. Finalmente, el resto de los viajeros descendieron y pudieron notar incomodidad entre los que iban en ejecutiva con los detenidos. Los testimonios recogidos en ese momento sugirieron que Sandra, la comerciante apresada, habría intentado deslindar responsabilidades señalando a Mauricio, el arquitecto con quien mantuvo el encuentro furtivo y al momento de activarse el protocolo se habría encontrado con los pantalones bajos y cubierto por una manta del servicio de a bordo. Bocassi también relató que, una vez que se autorizó el desembarque general, notó que en la zona de arribos se encontraba la familia del hombre involucrado, incluida su esposa, esperando su regreso a casa. En el acta que labraron las autoridades y generó la causa por exhibicionismo, señalan que la pareja fue hallada con sus prendas bajas dentro de la cabina, por lo que fueron trasladados a la comisaría 12ª del barrio rosarino de Ludueña.
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