Se distrajo con el celular en una cirugía y le provocó la muerte a un nene de 4 años: la sentencia al anestesiólogo
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February 10, 2026
La conmoción por la historia de Valentín Mercado Toledo se mantiene desde el 11 de julio de 2024, cuando el nene de 4 años ingresó al sanatorio para una intervención quirúrgica "menor" y salió con muerte cerebral de la operación. Este martes a las 12:30, el juez dará a conocer la pena que tendrá el anestesiólogo que "se distrajo con el celular" durante la cirugía que le provocó el daño al menor, y ya está considerado responsable del "homicidio culposo". El pequeño Valentín había sido internado en el Sanatorio Juan XXIII de General Roca, en la provincia de Río Negro, para reparar una hernia diafragmática y, según consta en el expediente, durante el procedimiento para repararla sufrió una encefalopatía hipóxico-isquémica, es decir una lesión cerebral causada por la falta de oxígeno y aporte sanguíneo adecuados. Una semana después del procedimiento fue diagnosticado con la condición irreversible y finalmente se decidió su desconexión. La acusación contra el anestesiólogo Javier Atencio Krause señaló que su distracción con el teléfono móvil en medio de su trabajo derivó en una obstrucción tubo-endotraqueal que dejó al niño sin la oxigenación suficiente. por ello, el juez Emilio Stadler ya lo declaró penalmente responsable en la audiencia de cesura que se realizó hace una semana. Ahora se dará lectura al monto de la pena. El fiscal Gastón Britos Rubiolo solicitó tres años de prisión condicional y una inhabilitación especial para ejercer la medicina por diez años, peticiones acompañadas por los abogados de la familia de la víctima. Por su parte, la defensa del anestesiólogo solicitó la pena mínima y que la eventual inhabilitación se circunscribiera específicamente a la atención pediátrica. Durante el juicio, la fiscalía tomó como prueba pericias que demostraron que hubo al menos diez minutos sin registros de presión arterial ni de pulsioximetría, un lapso en el que se produjo una taquicardia y una consiguiente hipoxia que, según la acusación, debía haber sido advertida y corregida por el profesional a cargo. Testimonios y otros elementos aportados al proceso pusieron de manifiesto que, en un tramo de la intervención, Atencio Krause habría abandonado momentáneamente el quirófano para buscar el cargador del teléfono, lo que fue considerado por la acusación como impericia y negligencia graves, al incumplir los protocolos de vigilancia continua que exige la asistencia anestésica. Los padres de Valentín, Ariana Toledo y Daniel Mercado, relataron ante el tribunal la incertidumbre y el trato que recibieron en los días posteriores a la cirugía, entre ellos una semana de información contradictoria y de esperas prolongadas, durante las cuales se sucedieron pronósticos confusos hasta que se confirmó el diagnóstico irreparable. Luego del trágico desenlace, la familia radicó la denuncia que desencadenó la investigación y el juicio por homicidio culposo del que resultó condenado el anestesiólogo, ahora a la espera de la sentencia definitiva.
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