Trump firmó el decreto para aumentar las importaciones de carne de res argentina hasta 100.000 toneladas
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February 7, 2026
Tras la firma del acuerdo comercial con Argentina, Donald Trump firmó el viernes una orden ejecutiva que habilita un aumento en las importaciones de carne de res argentina, con el objetivo explícito de frenar la escalada de precios de uno de los productos centrales en la dieta de los hogares estadounidenses. La decisión se inscribe en un contexto de fuerte presión inflacionaria sobre los alimentos y a pocos meses de un año políticamente sensible para la Casa Blanca. La medida, sin embargo, no fue recibida con entusiasmo por el sector agropecuario estadounidense. En particular, productores ganaderos y asociaciones rurales expresaron desconfianza ante las reiteradas declaraciones del Presidente en favor de ampliar el ingreso de carne argentina, al considerar que podría afectar la competitividad local en un mercado ya tensionado. Según detalla el decreto presidencial, la cuota de carne de res que podrá ingresar a Estados Unidos bajo un esquema de arancel preferencial se eleva desde las 20.000 hasta las 80.000 toneladas. Se trata de un volumen significativo que apunta a reforzar la oferta interna sin modificar, al menos por ahora, las reglas sanitarias vigentes. El beneficio alcanza exclusivamente a cortes magros de carne de res, que suelen utilizarse como insumo para mezclarse con cortes más grasos de producción local. Estos recortes son clave para la elaboración de productos de consumo masivo, como la carne picada y las hamburguesas, que concentran una parte importante de la demanda en supermercados y cadenas de comida rápida. El objetivo central de la iniciativa es aumentar el suministro de carne picada para los consumidores estadounidenses, uno de los productos que más ha reflejado el impacto de la suba de costos en los últimos meses. Las cuotas habilitadas por la orden ejecutiva serán distribuidas a lo largo de todo 2026, lo que sugiere una estrategia de mediano plazo para estabilizar precios. El propio decreto reconoce que el encarecimiento de la carne responde a múltiples factores. Entre ellos, menciona la prolongada sequía que afectó a varias regiones productoras y la fuerte caída de importaciones desde México, provocada por una plaga que golpeó a los rebaños de ese país y redujo la oferta regional. De acuerdo con datos oficiales del Gobierno estadounidense, los precios de la carne de res y de ternera aumentaron un 16,4% interanual en diciembre de 2025. Las proyecciones indican que la tendencia alcista podría continuar, dado que el tamaño del rodeo bovino se mantiene en su nivel más bajo en décadas, un factor estructural que limita la capacidad de respuesta del mercado. En ese contexto, el costo de la carne picada alcanzó en diciembre un promedio cercano a los USD 6,70 por libra, el valor más alto desde que el Departamento de Trabajo comenzó a registrar esa estadística.
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