Trump busca una salida, pero la tensión con Irán sigue abierta
Especialistas advierten que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán está lejos de resolverse y, aunque hay intentos de negociación, persisten riesgos de una nueva escalada militar en Medio Oriente.
Mientras la guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos perdió espacio en las portadas de los grandes medios, el conflicto continúa abierto y con múltiples frentes activos. Así lo planteó la analista internacional Melisa García en diálogo con Radio Comunitaria La Lechuza, donde analizó el delicado escenario geopolítico y las tensiones que aún persisten en Medio Oriente.
Para García, detrás de las amenazas y los movimientos diplomáticos actuales hay una fuerte disputa por las condiciones de negociación: “Muchas veces las escaladas tienen que ver con sentarse a la mesa en una mejor posición”, explicó.
La especialista consideró que al gobierno de Donald Trump “no le conviene” profundizar la guerra, especialmente en un contexto electoral complejo en Estados Unidos. Según señaló, la Casa Blanca estaría intentando encontrar una salida “lo más limpia posible”, sin quedar expuesta ante su propio electorado.
“Trump está buscando la forma de salirse de esto sin quedar como un tipo que se vio a los intereses de otro país, en este caso Israel”, sostuvo.
Sin embargo, remarcó que la postura del gobierno israelí es distinta. “A Israel realmente le conviene ir a fondo”, afirmó, al tiempo que recordó que Irán no sólo representa un actor estatal, sino también una red de alianzas regionales que incluye a Hamás, Hezbolá y milicias vinculadas a Yemen.
En ese sentido, García consideró que el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu presiona para evitar acuerdos rápidos y avanzar sobre lo que considera “su gran enemigo regional”.
El trasfondo nuclear
Uno de los ejes centrales de la entrevista fue el histórico conflicto alrededor del programa nuclear iraní. La analista recordó que durante la presidencia de Barack Obama se había alcanzado un acuerdo internacional que limitaba el enriquecimiento de uranio por parte de Irán. “Nadie pudo demostrar nunca que Irán hubiera violado ese acuerdo”, remarcó García, y cuestionó el argumento de las “guerras preventivas”.
“Escuchamos hace décadas que ‘se viene la bomba atómica iraní’. Dos países que sí tienen poder nuclear, como Estados Unidos e Israel, atacan a otro por las dudas de que consiga una bomba”, señaló. También recordó que los organismos internacionales habían advertido restricciones recientes para realizar inspecciones, aunque nunca confirmaron la existencia de armamento nuclear iraní.
En la actualidad, Irán reclama el levantamiento de sanciones económicas, la liberación de activos congelados y el reconocimiento de su soberanía sobre el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de petróleo. Para García, muchos de esos planteos “apuntan a volver a un estado previo” al agravamiento del conflicto impulsado durante la gestión Trump.
China y el estrecho de Ormuz
La entrevista también abordó el rol de China, que aparece como uno de los actores interesados en mediar entre las partes. Según explicó la analista, el gigante asiático depende fuertemente del petróleo que circula por el estrecho de Ormuz y necesita evitar una interrupción comercial que impacte sobre la economía global. “Si el estrecho de Ormuz se cierra, se viene una recesión tremenda para todo el mundo”, advirtió.
En ese marco, consideró probable que el conflicto tienda hacia una desescalada, al menos en lo relacionado con la participación directa de Estados Unidos. “Yo creo que sí está terminada la etapa de involucramiento estadounidense”, señaló. No obstante, aclaró que eso no implica el fin de la violencia en la región.
“Israel sigue haciendo lo que quiere”
Hacia el final de la entrevista, García sostuvo que Israel mantiene abiertos otros frentes militares, especialmente en el Líbano. “Mientras miramos esta otra cosa, Israel sigue haciendo un poco lo que quiere”, afirmó, denunciando ocupación territorial y bombardeos sobre suelo libanés.
La analista también relativizó las expectativas de un posible cambio en la política exterior estadounidense si los demócratas vuelven al poder. Recordó que el actual conflicto en Gaza comenzó durante la presidencia de Joe Biden y que el apoyo histórico de Washington a Israel trasciende a republicanos y demócratas.
“El Partido Demócrata necesita una lavada de cara después del posicionamiento de Biden, pero no creo que podamos pedirle peras al olmo”, expresó. Aunque consideró que la guerra podría entrar en una etapa de menor intensidad, insistió en que la situación sigue siendo inestable y con “varios frentes en una misma guerra”.
Discussion in the ATmosphere